Lo más sencillo de cultivar, Cactus

Siendo una planta bastante conocida y que en los últimos tiempos se encuentra muy de moda. El cactus pertenece a la familia de las cactáceas y, en su mayoría, estas presenta espinas. Se trata de una planta cuya característica principal es la acumulacion de agua tanto en sus tallos, como en sus hojas o raíces, tal funcionamiento le permite resistir largos períodos de sequía.

¿Qué cuidados se le debe dar a un cactus? 

Esta no es una planta que pueda vivir sin agua y es que en realidad no existe ninguna.  En el caso de las crasas, estas se han adaptado prescindiendo de ella, aunque se le debe suministrar una o dos veces al mes. Cuando se hacen presente estaciones como la primavera y el verano o también periodos de floración, deben ser regadas como cualquier otra planta, es decir, cuando la superficie de la tierra se muestre seca. 

Los cactus son plantas que no requieren de ser abonadas durante los periodos de inactividad. Pero si se trata de los meses de verano, si se le adiciona de manera ocasional fertilizantes, ello contribuirá con la estimulación de su floración. Cuando se presenta la época de invierno, no debemos colocarlas en habitaciones muy caldeadas, y ello es porque las temperaturas cercanas a los 20ºC evitan que se produzca el reposo invernal, cosa que resulta imprescindible para estas plantas.

En su mayoría, los cactus no resisten temperaturas que se encuentren por debajo de los 7ºC. En tal sentido, el frío y la humedad no deben mantenerse presentes en el suelo o en el ambiente en donde estos se encuentran. 

La mejor manera de plantar un cactus  

Los cactus y las crasas tienden a multiplicarse de formas distintas, por lo que explicaremos seguidamente algunas de ellas:

Propagación por semillas: debemos tomar en consideración que la época más propicia es aquella donde el cactus da su fruto. Para ello se debe desmenuzar la fruta con la finalidad de extraer la semilla y dejar que la misma pueda secarse al sol.

Procedimiento: para proceder a la siembra de un cactus puede hacerse durante todo el año, pero esta se trata de una actividad que requiere de mucha paciencia, ya que transcurren al menos seis meses para que una semilla logre convertirse en una planta adulta. El éxito de dicha tarea recae en diversos factores como lo son: la semilla, la tierra y los cuidados que se le brinden. 

Si lo que deseamos es menos complicación, entonces lo recomendable es optar por sembrar las semillas de cactus en un sustrato que sea especial para cactus, pues esta es una composición que contiene turba y arenas por lo que está pensada para la absoluta mayoría de crasas, y de este modo se le facilita un drenaje adecuado. Otra forma de siembra es mediante la propagación por esqueje. Para ello la mejor época es la primavera, incluso hasta principios de verano, debido a que esta es una época en la que la planta puede recuperar su vitalidad, pero además, el esqueje enraíza con facilidad.

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