Beneficios del cannabis, lo que dice la ciencia

Aunque hay afirmaciones de que las semillas autoflorecientes o los extractos de cannabis pueden ayudar a aliviar ciertas enfermedades, la investigación sobre este tema aún está en pañales, y los resultados hasta la fecha han sido mixtos. En este momento, no se sabe lo suficiente sobre el cannabis y sus derivados para juzgar si es una droga efectiva.

Entonces, ¿qué evidencia científica está disponible hasta la fecha, y por qué no sabemos más sobre el uso médico del cannabis?

La mayoría de los investigadores están interesados ​​en componentes específicos del cannabis, llamados cannabinoides. Si te apegas al punto de vista de un investigador, el cannabis es una droga “sucia”, en contraste con un cuerpo “puro” con una sola especie química. De hecho, la planta contiene cientos de componentes cuyos efectos no se conocen bien.

Es por eso que los investigadores se centran en un solo tipo de cannabinoide a la vez. Hasta la fecha, solo dos cannabinoides de la planta se han estudiado ampliamente: THC (tetrahidrocannabinol) y cannabidiol, pero otros cannabinoides desconocidos pueden tener propiedades terapéuticas.

El THC es el principal ingrediente activo del cannabis. Activa los receptores de cannabinoides en el cerebro, causando el efecto “elavación” bien conocido por los consumidores de cannabis, pero también juega en el hígado y otras partes del cuerpo. Los únicos dos cannabinoides aprobados, que los médicos pueden prescribir legalmente, son medicamentos sintetizados por laboratorios que reproducen el efecto del THC. Se prescriben para aumentar el apetito y prevenir la pérdida muscular asociada con ciertos tipos de cáncer y SIDA.

El cannabidiol (también conocido como CBD), por otro lado, no interactúa con los receptores de cannabinoides. Tampoco produce un “subidón”. En los Estados Unidos, 17 estados tienen leyes que permiten a ciertos pacientes acceder al CBD.

Nuestro cuerpo produce naturalmente cannabinoides, los endocannabinoides. Los investigadores están desarrollando medicamentos que pueden alterar su función, para comprender mejor cómo funcionan los receptores de estas sustancias en nuestros cuerpos. Estos estudios tienen como objetivo encontrar tratamientos que puedan usar los cannabinoides que producimos naturalmente para tratar el dolor crónico o la epilepsia, en lugar de usar cannabis a base de hierbas.

¿El cannabis ayuda a combatir el dolor crónico?

La investigación indica que algunas personas con dolor crónico se automedican con cannabis. Sin embargo, hay muy pocos estudios en humanos disponibles para descubrir si el cannabis o los cannabinoides realmente alivian el dolor crónico.

La investigación en humanos muestra que se cree que algunas enfermedades, como el dolor crónico por daño nervioso, son sensibles a la acción del cannabis, ya sea en forma ahumada o vaporizada, así como a un medicamento de THC aprobado por la FDA, dronabinol. En europa, el dronabinol (Marinol, bajo su nombre comercial) solo se beneficia de las autorizaciones de uso temporal (ATU).

Los efectos del cannabis en la epilepsia

A pesar de algunos artículos sensacionales y aunque las especulaciones abundan en Internet, el uso terapéutico del cannabis para aliviar las convulsiones epilépticas hasta ahora solo se confirma mediante experimentos realizados en roedores.

La evidencia de su efectividad en humanos está mucho menos establecida. Hay muchas anécdotas y encuestas que ensalzan las virtudes de las flores o extractos de cannabis para tratar la epilepsia. Pero estas afirmaciones no se pueden comparar con ensayos clínicos adecuadamente controlados que determinen si ciertos tipos de convulsiones responden positivamente a los efectos de los cannabinoides y brindan pistas más sólidas sobre cómo reacciona la mayoría de las personas a esta sustancia.

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